La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
En cada casa del mundo, una máquina del tiempo.
Es decir, en cada casa, del mundo, una habitación, por lo menos, en la cual, sus inquilinos, solo respiren, aire piramidal, aire implosivo, aire solidificado, o aire, poliédrico (Tetraédrico), nada más, y además, esas personas, asimismo, se puedan cobijar-sepultar, mientras duermen, dentro de un mineral, muy duro, que puede ser, por ejemplo, sal común, cuarzo, amatista, ágata, corindón, etc., etc., etc.
¿Para qué?
Pues, para que, los sueños de esas personas, sean, muy implosivos, y por tanto, muy felices, muy solidificados, y por tanto, unos sueños, que posean, un transcurrir del tiempo, muy lento, y por tanto, unos sueños, sanadores de sus enfermedades, y por tanto, unos sueños, que les permitan, no envejecer, mientras duermen, a esas personas, y por tanto, unos sueños, que les permitan, viajar hacia el futuro, sin envejecer, nada, en absoluto, a esas personas.
Es decir, una máquina del tiempo, que les permita, eternizar, sus vidas, o volverlas incorruptibles, a sus vidas, a los inquilinos de esas casas, tal, y como le sucede, al insecto, preso dentro de la resina, solidificada.