La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La oscuridad, y la luz.
Si existe, la oscuridad, en el pensamiento-conocimiento humano, resulta, totalmente imposible, que existan, a la vez, las estrellas, en combustión, en ese mismo, pensamiento-conocimiento humano.
Y al revés, si existe la luz de las estrellas, en combustión, en el pensamiento-conocimiento, humano, resulta, totalmente imposible, el que exista, a la vez, la oscuridad, en ese mismo, pensamiento-conocimiento, humano.
Y por tanto, en un cielo nocturno, pensado, por el pensamiento-conocimiento, de una persona, resulta, totalmente imposible, el que exista, también, asimismo, a la vez, una estrella, en combustión, asimismo.
Es decir, que la existencia de la luz, de las estrellas, en combustión, y la existencia de la oscuridad, conjuntamente, o a la vez, en el pensamiento-conocimiento, resultan, totalmente imposibles, de darse, al mismo tiempo.
¿Y que significan, las estrellas, en combustión, en el pensamiento-conocimiento, humano?
Pues, la existencia, de objetos físicos, definidos, es decir, la existencia, de planetas, definidos, en ese pensamiento-conocimiento, humano.
Es decir, que si existe, una estrella, en combustión, en el pensamiento humano, existe, también, en ese mismo pensamiento-conocimiento, humano, un planeta definido, de una manera, 100 % segura.
Y si existe, la total oscuridad, en el pensamiento-conocimiento humano, resulta, totalmente imposible, que existan, a la vez, planetas, definidos, es decir, objetos físicos, definidos, en ese mismo, pensamiento-conocimiento, humano.
Y por tanto, si un cielo nocturno, no es iluminado, adecuadamente, en el pensamiento-conocimiento humano, por una cierta luz, proveniente, de una estrella, en combustión, resulta, totalmente imposible, que pueda existir, en él, también, un planeta, definido, en forma de Luna.
En resumidas, cuentas, la noche, y el día, existiendo conjuntamente, o a la vez, en el pensamiento-conocimiento, humano, resultan, totalmente incompatibles.
Y la noche, es sinónimo, de ausencia de planetas, pues, la noche, es sinónimo, de una ausencia total, de objetos físicos, en el pensamiento-conocimiento, humano.
Y el día, es sinónimo, de existencia de objetos, físicos, es decir, es sinónimo, de la existencia de planetas, en el pensamiento-conocimiento, humano.
Y por tanto, los astrónomos, solo podrán encontrar, planetas definidos, en el día, y nunca, en la noche, por mucho, que los busquen, en esa noche, como una persona ciega, de nacimiento, jamás podrá encontrar, objetos físicos, definidos, en su pensamiento.-conocimiento, si no recupera, su visión, algún día.