La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Hablar, del verdadero Dios, en el mundo.
Se puede hacer, de dos maneras, posibles:
1ª Bien, bendiciéndolo, exaltándolo, llamándolo, santo, santo, santo, de continuo, afirmado de Él, que jamás ha tenido, nada que ver, con la existencia, de la muerte, de una sola persona, tan solo, dentro de su Creación, y que solo se ha limitado, a finalizar, la existencia del mal, en las personas, lo antes posible, dentro de su Creación, por medio, de la redención sufrida.
Por cierto, un mal, que Él, les prohibió, a todas las personas, hace unos quince mil años.
2ª Mal, acusándolo, de ser el autor, del mal, en las vidas humanas, es decir, llamándolo criminal, de una forma, totalmente infundada, es decir, acusándolo, de la existencia de la muerte, de muchas personas, dentro de su propia Creación. Acusándolo, de que, no tiene, ningún poder, para librar de la muerte, a las personas, mediante sus raptos, a los Carros de fuego (Salvaciones), es decir, acusándole, de que no tiene poder, para curar, todas las enfermedades humanas, y que tampoco, tiene poder, para resucitar, a las personas fallecidas.