La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Lo que, Dios, prohíbe, y prohibirá, siempre.
¿El qué?
Pues, cosas, como estas:
Que las personas, vivan, por ejemplo, dentro del fuego, de las estrellas, en combustión.
Que las personas, se pudran, dentro de un planeta, como el planeta Tierra, a toda velocidad, en forma, por ejemplo, de cánceres, infartos, infecciones, envejecimientos, y muertes cadavéricas.
Que las personas, tengan que ganarse, la vida, por medio, de los sudores de sus frentes, cada día, es decir, que las personas, tengan, que trabajar, todos los días, si no quieren morir de inanición.
Los campos de exterminio.
Todas las sentencias a muerte, de personas.
Todas las guerras, en general.
Toda la vida humana, infeliz, desde la niñez, hasta la adultez.
Que las personas, lleguen, a odiar, profundamente, a sus condiciones sexuadas, hombre-mujer, a causa de sus estancias, en un planeta, como el planeta Tierra.
Toda la locura humana, en general.
Etc., etc., etc.
Todas estas prohibiciones, estableció, Dios, de una manera implícita, con su prohibición, hace, unos veinte mil años, de que las personas, se alimentaran, del fruto envenenado del árbol del mal, interior tenebroso del planeta Tierra, o mundo.