La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Investigar el mundo, e investigar, la Creación.
El interior tenebroso del planeta Tierra (Es decir, las tinieblas), está hecho, de unos asuntos humanos, en las cuales, las personas, no podemos, estar seguras, jamás, de que sean, 100 %, verdaderos, con toda seguridad.
Es decir, en el mundo, o interior tenebroso del planeta Tierra (Vigilia humana), no existen, ni pueden existir, tampoco, unos asuntos, 100 %, veraces, jamás.
Quizás en el mundo, podamos encontrar, unos asuntos, 95 %, veraces, 90 %. Veraces, 85 %, veraces, pero nunca, unos asuntos, 100 %, veraces.
¿Por qué, sucede esto?
Pues, porque las personas, somos, en realidad, un sueño, eterno, sin ningún principio, y sin ningún final, en un principio, sin argumento alguno, con un grado de felicidad, que potencialmente, puede ser, grandísimo (Que podemos denominar, como de una felicidad, infinita), que investiga, solamente, por un muy breve espacio, de tiempo, el interior del Cosmos, es decir, que investiga, a todos los exteriores, de todos los planetas del Cosmos, para volver a conciliar, de nuevo, inmediatamente, ese sueño eterno, sin, ningún principio, y sin ningún final, con su felicidad, infinita.
Y por tanto, el 100 % de la verdad, las personas, solo lo podemos encontrar, en el argumento, de este sueño eterno, sin principio, y sin final, del cual, provenimos las personas, cuando adquirimos, una felicidad, infinita, dentro de él.
Es decir, la inteligencia humana, sirve, solamente, para investigar, a toda la Creación, entera, y sus planetas, pero, la inteligencia humana, ni sirve, ni servirá jamás, para poder investigar, con éxito, el interior tenebroso, de un planeta, como el planeta Tierra.
¡¡¡Y si la razón humana, fracasa, inevitablemente, sin remedio, eso significa, también, que la locura humana, es completamente, inevitable, en esas circunstancias adversas!!!