La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las relaciones personales, con Jesucristo.
Aquella persona, que quiera tener, amistad, con la persona, de Jesucristo, debe de considerar, que su amistad, es, en realidad, con un cosmonauta del Dios Trinidad, viajero, libre, e inmortal, por toda la Creación (Sin cadáver suyo, en el planeta Tierra), por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetraédricos, que, por tanto, resulta totalmente inútil, para pararse, a juzgar-analizar, a los asuntos, puramente mundanos, o terrestres, a los cuales, la persona de Jesucristo, los aborrece, profundamente, por ser, esos asuntos, los asuntos, de una vida humana, ilegal, o prohibida por el Padre, perdida o extraviada, en la Creación, de forma transitoria…
Y por tanto, toda, aquella persona, hombre o mujer, que como, aspiraba, s. Pablo, aspira también, a viajar, libremente, por toda la Creación, y sus planetas, en forma de cosmonauta, puede afirmar, con toda verdad:
¡¡¡Ya no vivo yo, sino, que Cristo, vive, en mí, para siempre!!!