La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ir a Misa, todos los domingos.
¿Para qué?
Para celebrar, que absolutamente, todas las personas, tenemos a nuestro alcance, un elixir (De nuestra eterna juventud), es decir, un alimento, Jesucristo (Pan vivo, bajado del Cielo), que nos sirve, para que, el último instante de nuestras estancias en el mundo (Planeta Tierra), nos podamos convertir, todos, mediante nuestros arrebatamientos, a los Hospitales, de los Carros de fuego, Nubes, o naves tetraédricas (Nuestras invisibilidades, o desapariciones, en el mundo), en unos cosmonautas, viajeros, libres, nómadas, por todos los planetas del Cosmos, que tienen ya, su única casa, permanente, no ya en el planeta Tierra, sino en la Eternidad, Padre, o felicidad infinita, en forma de inteligencia sin contenido alguno.
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