La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Jesucristo, y la prostitución.
Las personas, casadas con Jesucristo, son, todas aquellas personas, que, se mantienen siempre, fieles a la creencia, de que son, en realidad, unos cosmonautas de Dios, potencialmente, viajeros, por todos los exteriores de todos los planetas del cosmos, y el sueño eterno, del reino de los cielos, por medio, de los ovnis, y que tienen, su única casa, permanente, en el Dios-Padre, la eternidad, o la nada.
Y las personas, que según la Biblia, se prostituyen, con el diablo, adulteran, con el diablo, o fornican con el diablo, son todas aquellas personas, que no se mantienen, fieles, a sus casamientos, con Jesucristo, es decir, son todas aquellas personas, que dejan de creer, que son, esos cosmonautas del Dios Trinidad.
Y Jesucristo, les dijo a los saduceos, que, todas aquellos hombres, y que, todas aquellas mujeres, que adquieren, sus vidas eternas, de unos cosmonautas de Dios, huidos del mundo, completamente vivos, por medio, de sus fes, ya no vuelven a formar, matrimonios individuales, hombre-mujer, entre sí, jamás, es decir, ya no se casan, mutuamente, entre sí, en forma de parejas, individuales, hombre-mujer, sino, que, absolutamente, todos los hombres, y absolutamente, todas las mujeres, de la vida eterna, de cosmonautas, son unos, Hijos, de Dios, y son unas Hijas de Dios, unidos de una forma, totalmente perfecta, entre sí, todos ellos, y todas ellas, y formando, por tanto, una única familia, común, unida entre sí, de una forma perfecta, por sus amores comunes, al Dios-Padre.
Y por tanto, si una prostituta del mundo, se mantiene, siempre fiel, a su casamiento, con Jesucristo, es decir, si esa prostituta, del mundo, no deja nunca, de creer, que es, en realidad, una cosmonauta de Dios, viajera, libre, por toda la Creación, pues, por muchas relaciones sexuales, que mantenga, en el mundo, esa prostituta, nunca, nunca, nunca, se prostituirá, nunca fornicará, o nunca adulterará, a su casamiento, con Jesucristo.
Y si una mujer, que, se ha mantenido, siempre fiel, a su marido, en el mundo, si deja de creer, que es, en realidad, una cosmonauta de Dios, es decir, si deja de ser fiel, a su casamiento con Jesucristo, pues esa mujer, se prostituye con el diablo, fornica con el diablo, o adultera con el diablo, y aunque, esa mujer, solo siga manteniendo, en el mundo, relaciones sexuales, con su marido, nada más.