La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La destrucción de todos mis escritos.
Yo aconsejaría, esa destrucción total, de todos mis escritos, si sucediera, que:
A / Mi madre anciana, no se salvara, volviéndose invisible, en el mundo, por el poder de Dios, sino, que se convirtiera, finalmente, en un cadáver.
B / Yo mismo, tampoco, me salvara, o tampoco, me volviera invisible, en el mundo, por medio, del poder de Dios, y por tanto, mi persona, se convirtiera, finalmente, en un cadáver.
Porque, si ocurrieran esas cosas, yo, había creído, inútilmente, en un Dios, misericordioso, y omnipotente, más poderoso, que la muerte cadavérica, humana, que, supuestamente, resucitó a Jesucristo, de entre los muertos, hace dos mil años, y por tanto, todos mis escritos, habrían sido, en ese caso, solamente, un espejismo mío, fuera de toda realidad.