La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida a la intemperie, y la vida cobijada, en una solidez.
La vida humana, a la intemperie, es decir, la vida humana, campestre, es una vida humana, sometida a una fuerza explosiva, muy grande, de manera, que, esa vida humana, tiende a convertirse, en gases, y en fuego, o tiende a pudrirse, a una velocidad, muy grande, y por ese motivo, todas las personas, que llevan unas vidas campestres, o a la intemperie, tienden a enfermar, y envejecerse, a una velocidad, termodinámica, muy grande.
Y en cambio, la vida humana, cobijada, bajo la solidez, de una casa, en una ciudad, es una vida, cuyas tendencia a convertirse, en gases, y en fuego, es decir, cuya tendencia, a pudrirse, o envejecerse, es frenada, por su cobijamiento, bajo la fuerza implosiva, de la solidez, de esa ciudad.
Y por tanto, las personas, que llevan unas vidas cobijadas, bajo, la fuerza implosiva, de una cierta solidez, tardan más, a enfermarse, que las vidas de las personas, que se desarrollan, bajo la fuerza explosiva, de la intemperie, en una medida, tanto mayor, cuanta mayor dureza posee, esa solidez, en la que se cobijan, esas personas.