La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Los frutos de la fe, en la persona de Jesucristo.
¿Cuáles son?
Pues, el alcanzar, una vida eterna de cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación, que no volverán a conocer, el mal, o el sufrimiento, jamás, es decir, la vida eterna de unos cosmonautas, que no volverán a padecer, jamás, ni hambre de alimentos, ni sed de agua.
Y por tanto, los frutos de la fe, en Jesucristo, de una persona, cualquiera, se hacen patentes a todos, cuando, esa persona, cualquiera, el día final, de su estancia, en el mundo, desaparece, sin dejar ningún rastro suyo, en el mundo, o se vuelve invisible, en el mundo, de manera, que es imposible, que nadie, pueda encontrarla a esa persona, en ninguna parte del mundo, por mucho que la busque.