La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La expulsión del Reino de los cielos (paraíso).
Satanás, es decir, una persona, enloquecida por el mal, hace unos quince mil años, introdujo, en muchos habitantes del Reino de los cielos, la desinformación, es decir, la mentira, de que en el interior tenebroso del planeta Tierra, es decir, dentro de un nido, de dinosaurios carnívoros, existía un cielo, más perfecto, que el Cielo, del Dios Trinidad.
Y el Padre eterno, trató, en un principio, de desmontar, esta mentira, de Satanás, en los habitantes del Reino de los cielos, y al no poderlo evitar, por completo, permitió, que muchas de estas, pobres personas, engañadas, insuperablemente, por satanás, viajaran, desde el Reino de los cielos, al planeta Tierra (Por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales), por dos motivos, a saber:
1º Para que no fueran engañadas, todas las personas, habitantes del Reino de los cielos, con la desinformación, de satanás.
2º Para que esas personas, timadas, por satanás, se apercibieran, de que el planeta Tierra, no existía, ese supuesto cielo, prometido por satanás, viajando, a ese planeta Tierra, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
Pues bien, tanto, al 1º motivo, como al 2º motivo, la Biblia, lo denomina, también, como, la expulsión del Reino de los cielos (paraíso), de las pobres, personas, engañadas, por satanás.
Y por tanto, las pobres personas, engañadas, satanás, emprendieron, el viaje cósmico, entre el Reino de los cielos, y el nido de dinosaurios, que era, el planeta Tierra, por aquel entonces, en los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, para intentar encontrar, en ese planeta Tierra, al supuesto cielo, prometido por satanás.
Y cuando, estas pobres personas-cosmonautas, llegaron, al planeta Tierra, y aterrizaron, en el él, por medio, de sus abducciones, desde los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, Dios, ya les había, manipulado, a sus pensamientos, para que esos pensamientos, no vieran-pensaran, a todos los dinosaurios, y por tanto, esos dinosaurios, no devoraran, a esas pobres personas, engañadas, por satanás.
Y estas pobres personas-cosmonautas-ángeles, del Dios Trinidad, engañadas, por satanás, fundaron en el interior del planeta Tierra, a la famosa, Atlántida, de la que habló, Platón, en sus escritos.
Y entre estos primeros atlantes, primeros habitantes humanos, del planeta Tierra, estaban, por ejemplo, Adán y Eva, y sus hijos, Caín y Abel.
Y mientras Abel, se dedicaba, a realizar viajes, entre el planeta Tierra, y el Reino de los cielos (pastor de ovejas), Caín, en cambio, se dedicaba, en una mayor medida, a los asuntos, del interior tenebroso, del planeta Tierra (Agricultor)…
Y por este motivo, la vida de Abel, agradaba, a Dios.
Y por este motivo, la vida de Caín, desagradaba a Dios.
Y Caín, al no comprender, por qué, su vida, le desagradaba a Dios, y en cambio, la vida de su hermano, Abel, si que era del agrado, de Dios, en un arrebato, asesinó, a su hermano, Abel.
Y por tanto, Dios, sometió, a Caín, a un sufrimiento redentor, que le sirviera, para finalizar justamente, su vida en el planeta Tierra, para después, volver, sano y salvo, al Reino de los cielos, sin sufrir, su muerte cadavérica, en el planeta Tierra.