La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Vivir eternamente.
La vida humana, despierta, es decir, la vida humana, reblandecida, es decir, la vida humana, gaseosa, resulta totalmente, incompatible, con la vida eterna, es decir, la vida humana, despierta, o gaseosa, no se puede prolongar, en el tiempo, mucho, sin que, esa vida humana, enferme, y muera, irremediablemente…
Pero, es que la vida humana, despierta, si carece totalmente, de vida dormida, mezclada con ella, en una cierta medida, solo puede persistir, unos breves días, nada más, y después de esto, enferma, y muere, inevitablemente…
Y por tanto, mientras las personas, vivamos, despiertas, no podemos aspirar, a ser, eternas, al mismo tiempo, a no ser, que, las personas, alternemos, esas vidas despiertas, muy breves, con unas vidas, muy dormidas, semejantes, al diamante, de larguísima, duración temporal.
Y por tanto, las personas, podemos dormir, a esa vida humana, despierta, en la medida, que así, lo deseemos, es decir, las personas, podemos dormir, a nuestras propias vidas, hasta el punto, de que las personas, nos podemos convertir, potencialmente, en unos diamantes, de duración temporal, eterna, o duración vital, eterna, o inmortal.
Y cuando sucede, esto, las personas, adquirimos, nuestra verdadera naturaleza, como personas, pues, cuando sucede eso, las personas, adquirimos, muestra felicidad, máxima, posible, y por tanto, las personas, nos hacemos, una sola cosa, con Dios (Dios = felicidad humana, máxima, en forma, o con el nombre, de la nada = La Eternidad).