La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La fragilidad de un bebé humano.
Se hace patente, solamente, si ese bebé humano, nace, del vientre de una mujer, en el ambiente, infinitamente adverso, de un planeta, como el planeta Tierra.
Pues, si ese bebé, nace, en la vida eterna humana, natural, completamente libre, de todo mal, ese bebé, jamás llorará, es decir, ese bebé, jamás conocerá el llanto, pues ese bebé, vivirá completamente libre, de todo mal, hasta que crezca, y se haga, un niño.
El Padre eterno, hace quince mil años, les dijo, a todas las mujeres: “Si viajáis, al planeta Tierra, es decir, si os alimentáis, del fruto, del árbol, que, Yo, os prohíbo, que comáis, tendréis unos partos dolorosos, inevitablemente”
Pero, esas mujeres, lejos de dejarse corregir, por Dios, se alimentaron del fruto prohibido, por Él, es decir, se alimentaron, del interior tenebroso del planeta Tierra, y por tanto, conocieron, a sus primeros, partos dolorosos, en toda la historia eterna, de la Creación.