La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La perfección de Dios.
Dios, es decir, la felicidad humana, máxima, en forma de la nada, es, y será, siempre, 100 %, perfecto….
Pero, una trillonésima parte, de esa felicidad humana, máxima, es decir, una trillonésima parte, de ese Dios, aunque sigue siendo, ese mismo Dios, en su naturaleza, no tiene ya, por qué, seguir siendo, perfecto, en un 100 %.
Pues bien, todo el contenido del Cosmos, es, esa trillonésima parte, de Dios, y por tanto, aunque, Dios, es y será siempre, 100 %, perfecto, el Cosmos, o la trillonésima parte de Dios, no tiene, por qué, ser, 100 %, perfecto.
Y por tanto, el Cosmos, desaparecerá, es decir, el Cosmos, dejará de existir, cuando, el pensamiento humano, deje de pensar, a esa trillonésima parte de Dios, para pasar a pensar, el Dios, entero, pero Dios, o la felicidad humana, máxima, es, totalmente imposible, el que deje de existir, jamás.
La omnisciencia de Dios.
Ocurre, exactamente igual, que con la perfección de Dios, es decir, se puede aplicar, el mismo razonamiento, en ambos casos.
La omnipotencia de Dios.
Lo mismo, que con la perfección, y la omnisciencia, de Dios.
Es decir, Dios, o la felicidad humana, máxima, es perfecto, inmutable, transcendente, personal, libre, pero, una trillonésima parte, de ese Dios, ya no tiene, porque tener, todas las características, que tiene, ese Dios, entero.
Es decir, que cuando, todas las personas, dejemos, de pensar, a una trillonésima parte, de Dios, y pensemos, al Dios entero, ese Dios, dejará automáticamente, de tener, imperfecciones, para el pensamiento humano.
A / Dios = Una cierta parte, de ese Dios = Felicidad.
B / Dios, diferente, a una cierta parte de Él, por poseer, la felicidad humana, diferentes nombres-formas, en cada caso.