La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La pobreza evangélica.
¿En que consiste, esa pobreza?
Pues consiste, en la pobreza transitoria, que posee, en el planeta Tierra, un cosmonauta del Dios Trinidad, viajero, libre, nómada, por toda la Creación, y con su única casa, permanente, en la Eternidad, o Padre, que transitoriamente, aterriza, en el interior del planeta Tierra, por un cierto tiempo, mediante, una abducción suya, desde su nave, hasta el interior del planeta Tierra, para después, de transcurrido, ese cierto tiempo, volver a ser abducido por Dios, de nuevo, a su nave, y continuar, con su vida eterna, gloriosa, libre, nómada, viajera, e inmortal, por toda la Creación, con su única casa, permanente, en la Eternidad, o Padre.
O bien, si se quiere, la pobreza evangélica, es la pobreza de una persona, que nace de mujer, en el planeta Tierra, pero, nace ya, salvado de su muerte, o nace ya, sin pecado original, es decir, nace ya, con un sí, a su conversión final, en un cosmonauta del Dios Trinidad, viajero, libre, nómada, por toda la Creación, y con su única casa, permanente, no en el planeta Tierra, sino, en la Eternidad, o Padre.
¡¡¡Es decir, las personas, que son pobres, según el Evangelio, jam ás, jamás, jamás, se pueden morir, en el interior tenebroso, del planeta Tierra, de sus pobrezas!!!