La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Sufrir mucho, sí, pero nunca morir.
¡¡¡Esa orden, le dio, el Padre, al Hijo, hace dos mil años, antes de comenzar, su crucifixión, en el huerto de los olivos!!!
El Padre, al Hijo: “Sufre mucho, en la cruz, que cuando, por medio de tu sufrimiento matemático, en esa cruz, termines de establecer, la justicia, que conduce a las personas pecadoras, a sus vidas eternas, es decir, que cuando termines, de redimir al mundo, matemáticamente, en la cruz, Yo, te salvaré, de la muerte, por medio, de tu rapto-abducción, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, donde serán curadas, todas tus heridas, y donde, te convertirás, después, en un cosmonauta, mío, viajero, libre, por toda la Creación”.
Pero el Hijo, le oró al Padre, de esta manera, en el huerto de los olivos: “Si te obedezco, jamás pasaré, a la historia del mundo, pues seré, olvidado por todos; así, que, permíteme, que te desobedezca, como te desobedeció, el profeta Jonás, sufra, una gran parte de la redención del mundo, en la cruz, muera después, en esa cruz, y resucite, al tercer día, de entre los muertos”.