La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La respiración humana.
Durante, una eternidad, ninguna persona, conoció jamás, que era eso, de respirar aire, con los pulmones, pues, todas las personas, solo éramos, durante esa eternidad, el argumento de un sueño, plenamente feliz, sin ningún principio, y sin ningún final, o bien, todas las personas, éramos, solamente, un mineral, de máxima dureza.
Pero, cuando, dieron comienzo, los siete días de la Creación, las personas, además, de ese sueño eterno, sin ningún principio, y sin ningún final, comenzamos a viajar, también, en forma de cosmonautas, y por medio, de los ovnis, por todos los cielos nocturnos, por todos los exteriores, de todos planetas, y por todas las estrellas, en combustión, pues ocurrió, que la inteligencia humana, única, además de pensar, el sueño eterno, comenzó a pensar, también, asimismo, a las ideas, acerca de esos cielos nocturnos, a las ideas de esos planetas, y a las ideas, de las estrellas, en combustión.
Y por tanto, en estos viajes cósmicos, siempre, muy fugaces, y siempre, de ida y vuelta, las personas, comenzamos a experimentar, por primera vez, que, era eso, de respirar aire, con nuestros pulmones, pero, eso si, de una manera, muy fugaz, o muy transitoria, o por un espacio de tiempo, muy breve.
Y por tanto, el conocimiento, de lo que era, el respirar aire, con los pulmones, de forma masiva, por parte, de las personas, solo comenzó a existir, realmente, de verdad, hace, unos diez mil años, nada más, cuando, los atlantes, colonizaron, el planeta Tierra, de forma masiva, engañados, todos ellos, por el timo de satanás.