La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las contemplaciones, de la vida eterna, y de la vida mortal.
¿Cuando, contempla, una persona, a una vida eterna?
Pues, cuando, esa persona, contempla, por ejemplo, a un mineral, cualquiera, como, por ejemplo, el cuarzo, la amatista, la turmalina, etc., etc., etc., porque, lo que, contempla, esa persona, en realidad, es un ser vivo, completamente dormido, y por tanto, a un ser vivo, carente total, de cualquier vigilia.
¿Y cuando, contempla, una persona, a un ser mortal?
Pues, cuando, esa persona, contempla, a cualquier objeto, que se mueva, o cualquier objeto, que, posea, una cierta cantidad, de movimiento, más, o menos grande, da igual, el grado de simetría, que posea, el movimiento, de ese objeto físico. Si el grado de simetría, del movimiento, que posee, ese objeto, es muy grande, pues entonces, ese objeto, será, un animal, cualquiera, y si ese grado de simetría, es infinito, pues entonces, ese objeto, sería, en ese caso, una persona, que habita, el planeta Tierra.
¿Y cuando, contempla, una persona, la muerte cadavérica, de un objeto, en movimiento?
Pues, cuando concluye, la vida movida, simétrica, de ese objeto, o bien, cuando, el grado de simetría del movimiento, que posee, ese objeto, sufre, una cierta variación, bastante apreciable.