La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La v. María, libre del pecado original.
Y por tanto, la v. María, libre, por completo, de la locura de las personas, habitantes del mundo, que les hace olvidarse, a esas personas, de que, son, en realidad, unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación.
Y por tanto, la v. María, una persona, que a pesar, de que vivió, en el planeta Tierra, o mundo, nunca se olvidó, de que era, en realidad, una persona, cosmonauta de Dios, viajera, libre, por toda la Creación.
Y por tanto…¿Acaso, la v. María, careció, por completo, de todo defecto, o maldad, proveniente del mundo?
¡¡¡No , claro, que no!!!
La v. María, como, absolutamente, todas las personas, que habitamos el planeta Tierra, incluido, el mismo, Jesucristo, tuvo, muchos defectos, inevitables.
Jesucristo: “Solo Dios, y por tanto, solo las personas, que se hacen, una sola cosa con Dios, son realmente buenas, o carecen, por completo, de defectos”
Y por tanto, la virginidad de María, empezó, con su estancia, en el planeta Tierra, o mundo, y finalizó, con el final, de su estancia, en ese planeta Tierra, o mundo, pues, en su vida eterna, de cosmonauta, anterior, y posterior, a su estancia, en el planeta Tierra, o mundo, María, nunca, fue virgen, por poseer, en ese caso, una sexualidad perfecta, obra de Dios, en un 100 %.