La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La vida humana, prohibida por Dios.
¿Cuál es, esa vida humana, prohibida por Dios, en el libro del Génesis?
Pues, la vida humana, sometida, a un mal inevitable, vivida, por las personas, al lado, del fuego, de las estrellas, en combustión.
¿Y en que consistió, la obra de satanás?
Pues, en hacerles creer, a muchas pobres personas, que si viajaban, hacia, esas estrellas, en combustión, desde el Reino de los cielos, en lugar de encontrarse, el mal, pronosticado por Dios, se iban a encontrar, por el contrario, con un cielo, más placentero, que el cielo, que hasta entonces, conocían, absolutamente, todas las personas, libremente, y sin ninguna cortapisa, cuando así, lo deseaban.
Y por tanto, hubo muchas, pobres personas, que en lugar de creer, en lo pronosticado por Dios, referente a la vida maligna, al lado, de las estrellas, en combustión, creyeron, más bien, en la promesa de satanás, y por tanto, se encaminaron, todas ellas, hacia esas estrellas, en combustión (mal), en los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, para encontrarse, supuestamente, con el cielo, prometido, por satanás.
Y lo que se encontraron, estas, pobres personas, timadas por satanás, fue, una locura atroz, inevitable, en esa vida maligna, del interior tenebroso, del planeta Tierra, tal y como, les había pronosticado, el consejo de Dios, previamente, y que no habían querido atender.
Y por tanto, los atlantes, tras colonizar, el planeta Tierra, por medio, de las casas piramidales, se volvieron, completamente locos, muchos de ellos, y se escondieron, en las cuevas y cavernas, del planeta Tierra, en lugar de refugiarse, en sus casas piramidales, convirtiéndose, por tanto, en los cosmonautas atlantes, cavernícolas, que crearon, todas esas magníficas obras pictóricas, del arte rupestre, como, por ejemplo, las obras pictóricas, de las cuevas de Altamira, en España.