La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Nuestros, carros de fuego, nubes, o naves celestiales.
¿Por qué, han sido, siempre, propiedad, de todas las personas, que han habitado, el planeta Tierra, a lo largo de diez mil años?
¡¡¡Pues, porque, por medio, de esos carros de fuego, nubes, o naves celestiales, vinimos, al planeta Tierra, las personas, hace unos diez mil años, y por tanto, a lo largo de esos, últimos, diez mil años, siempre, han habido, personas, que han abandonado, ese planeta Tierra, o mundo, por medio, de sus abducciones-raptos-salvaciones, completamente vivos, a esos, mismos, carros de fuego, nubes, o naves celestiales!!!
Y al final de los tiempos, absolutamente, todas las personas, que habiten, el planeta Tierra, o mundo, deben de abandonarlo, por completo, por medio, de sus abducciones, a esos, mismos, carros de fuego, nubes, o naves celestiales.
¿De que están hechos, esos carros de fuego, nubes, o naves celestiales?
Pues, de una cierta parte sólida, variable, o espíritu, del carro de fuego, nube, o nave celestial (Implosión), compitiendo, con unos ciertos fuegos, internos, parte blanda, o genes, de esos carros de fuego, nubes, o naves celestiales (Explosión).
¿Por qué, las personas, podemos viajar, libremente, siempre, dentro de nuestros propios pensamientos, por toda la Creación, entera, gracias a esos carros de fuego, nubes, o naves celestiales?
Pues, porque, tanto, las partes duras, variables (Implosiones), como, las partes blandas, variables, (Explosiones), de esos carros de fuego, nubes, o naves celestiales, influyen, decisivamente, en los pensamientos, de las personas, que los tripulan, haciendo, que esas personas, tripulantes, dejen de pensar, en sus mentes, la idea, acerca de un planeta, que pensaban, y piensen, en sus mismas mentes, la idea, acerca de otro planeta diferente….
Y como el Reino de los cielos, posee, asimismo, un carro de fuego, nube, o nave celestial, en todos, y cada uno, de los exteriores, de todos los planetas del Cosmos, con un paisaje interior, unificado, en todos ellos, las personas, por medio, de nuestras vidas oníricas, implosivas, podemos conciliar el sueño, en cualquier interior, de cualquier, carro de fuego, situado, en cualquier planeta, del Cosmos, y despertar, en cualquier otro, carro de fuego, situado, en el exterior, de cualquier otro planeta, del mismo, Cosmos.
Es decir, las personas, podemos viajar, libremente, por todo el Cosmos, siempre, dentro de nuestros propios pensamientos, simplemente, por medio, de nuestras vidas oníricas, es decir, desapareciendo, del interior de un carro de fuego, y apareciendo, en el interior, de cualquier otro, carro de fuego, tras conciliar, unos determinados sueños, implosivos.
Para comprender, todo esto, perfectamente bien, hace falta creer, asimismo, que:
[Cualquier, mente humana] = [Toda la Creación, entera, potencialmente]
Y por tanto:
[Cualquier viaje, dentro de la mente, de una persona, influida, ya sea, por una fuerza implosiva, que incremente, su felicidad, ya sea, por medio, de una fuerza explosiva, que disminuya su felicidad, asociadas, a un carro de fuego, nube, o nave celestial] = [Cualquier viaje, dentro de la Creación, entera, y por tanto, cualquier viaje, interplanetario, dentro del Cosmos, el Sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad]