La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Las personas infartadas, y la fuerza implosiva.
Valen, estas ecuaciones:
[Corazón humano] = [{Implosión} – {Explosión} – {Desfase} = [0]] = [{Tendencia de una persona, a alcanzar, su máxima felicidad} – {Tendencia de esa persona, a poseer, una felicidad mínima} – {Desfase, o competición establecida, entre esas dos tendencias} = [0]] = [{Tendencia de esa persona, a convertirse, en un diamante, de dureza máxima (Tetraedro perfecto)} – {Tendencia de esa persona, a convertirse, en fuego (Cadáver)} – {Desfase, o competición establecida, entre ambas tendencias} = [0]] = [{Fuego…Gases…Líquidos…Sólidos…Diamante…Tetraedro} – {Tetraedro….Diamante….Sólidos….Líquidos….Gases….Fuego} – {Tetraedro-Diamante-Sólidos-Líquidos-Gases-Fuego} = [0]] = [{Tetraedro} – {Fuego} – {Sangre (Esfera)} = [0]] = [{Hacia el placer} – {Hacia el dolor} – {Desfase, o competición establecida, entre ambas tendencias opuestas} = [0]] = [{Hacia la vida eterna} – {Hacia su conversión, en un cadáver} – {Desfase, o competición establecida, entre ambas tendencias, opuestas} = [0]]
Pues bien, un corazón, cuando tiende, a enfermar, en forma de un infarto, tiende a incrementar, su desfase, en una medida, muy grande, durante el tiempo, en el que perdura, dicho infarto (Si la persona fallece, en ese infarto, dicho corazón, tiende a explosionar, por completo), y por tanto, su forma esférica, tiende a incrementarse, en cuanto, a su tamaño espacial (Corazón, más grande), y por tanto, la persona, siente un gran dolor, y por tanto, ese corazón, tiende a convertirse, en un cadáver, ya sea, de forma parcial (Si la persona supera el infarto), o ya sea, de forma total (Si la persona, muere).
Y por tanto…¿Qué hacer, ante una persona, que está sufriendo un infarto?
¿Nada?
¡¡¡Pues claro, que no!!!
¿Qué hacer, pues?
Pues, someter, a esa persona, que está sufriendo, ese infarto, a una fuerza implosiva, extra, para que de esa manera, ese corazón enfermo, vea incrementada, su fuerza implosiva, y por tanto, ese corazón, vea incrementada, su oposición al pudrimiento, o su oposición, a convertirse, en un cadáver, y por tanto, la persona, infartada, vea su dolor, disminuido, y por tanto, disminuir la magnitud, de ese infarto, lo más posible.
¿Y que fuerza implosiva, podemos emplear, para alcanzar este fin?
Pues:
A / La fuerza implosiva, de un tetraedro, buscando su perfección, es decir, el ofrecimiento, de esa persona infartada, al cuerpo de Dios (Tetraedro perfecto).
B / La fuerza implosiva, de unos minerales, como, por ejemplo, el Corindón (Sepultar a esa persona, enferma, en Corindón), el cuarzo, la amatista, etc.
C /Alimentar a esa persona, con una medicina, muy implosiva, o que posea, un gran porcentaje, de diamante.
¿Y que hacer, con una persona, que ha sufrido ya, muchos infartos, y por tanto, posee, un corazón, muy explosionado?
¡¡¡Pues, exactamente igual, que con la persona, que está sufriendo, ese infarto!!!