La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Lo mismo, que Adán, y Eva, al alimentarse, del árbol prohibido…
Es decir, al alimentarse, del mal, de la Creación, es decir, al ser alimentados, por satanás, del interior tenebroso, del planeta Tierra….
Tomaron conciencia, de que estaban desnudos, por primera vez, y por tanto, empezaron a odiar, profundamente, a sus sexualidades, respectivas, y desearon, por tanto, el cubrirlas con vestidos, a toda costa…
A cualquier persona, que habita (Se alimenta), del interior tenebroso del planeta Tierra, le ocurre, exactamente igual, que, les ocurrió, a Adán, y a Eva, y por tanto, esa persona, se llena, de un grandísimo número, de pasiones ciegas, completamente similares, a sus desnudeces, es decir, se contamina, de múltiples defectos, enfermedades, y comienza, a odiar, la obra creadora de Dios, y comienza a odiar, profundamente, por tanto, a la gran familia, de todos los hijos, de Dios, e hijas, de Dios, de la cual proviene, poseedores, de la vida eterna, de sus cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación…
Y por tanto, esa persona, acaba, completamente alienada-enloquecida, por causa, del planeta Tierra, olvidada, por completo, de que es, en realidad, es decir, olvidada, de cual es, su verdadera naturaleza, y por tanto, sin saber, de donde proviene, y adonde va, y convertida, por tanto, en una mezcla, entre una persona, y un animal, más.
¡¡¡Esta es la verdadera naturaleza, del pecado original, del que habla, la Biblia!!!
Y este pecado original, solo es borrado, por completo, por el poder de Dios, cuando, esa persona, termina de redimirse, termina de santificarse, al completar, una cierta cantidad de mal, o sufrimiento, finito, [R ^], en su vida mundana.